Anna Kingsford (1846-1888), fue una teósofa, feminista y defensora de los derechos de los animales: hizo campaña en contra de la vivisección y en pos del vegetarianismo. Fue la segunda mujer inglesa en obtener el título de medicina. Con este texto, de resonancias gnósticas, fruto de iluminaciones recibidas en el sueño así como de un hondo estudio teológico, la autora, junto a su colaborador Edward Maitland, quiso cumplir «la restauración de la filosofía esotérica o Teosofía de Occidente y, mediante ella, la interpretación de las religiones cristiana y afines».





